17 agosto, 2014
Escrito por Pedro Cortés Soto

La loable intención de reinsertar a personas que se encuentran como reclusos en estos momentos dentro del sistema penitenciario español puede ser aprovechada por algunas empresas sin escrúpulos para así poder abaratar costes y tener trabajadores que cobren muy por debajo del salario público. Hay pocas cosas que sean tan mezquinas como disfrazar el propio interés y el único objetivo de lucrarse, de bondad y buenos sentimientos. Pocas cosas demuestran tan poca moral como aprovecharse de una situación acuciante para enriquecerte y encima intentar hacer ver que lo que haces no lo haces  por tu interés sino por darle una oportunidad al que no tiene, sin duda un comportamiento más que reprochable y carente de sentimientos. Aunque si algo nos ha enseñado esta crisis es que la moral y los sentimientos no suelen tener cabida ni en las grandes empresas ni tampoco en el mundo de la política.

Toda esta perorata que tengo que admitir que esta repleta de crítica y desprecio, viene a colación de las últimas informaciones que sacan a la luz acuerdos entre empresas privadas y el Gobierno español para que reclusos puedan entrar a trabajar a estas empresas con unas condiciones especiales. Un ejemplo de estas empresas es la compañía Istobal, dedicada a la construcción de maquinaria para el autolavado de coches, que ha llegado a un acuerdo para añadir a su plantilla a 14 presos de la cárcel de Picassent. Curiosamente esta misma empresa había reducido la plantilla solo seis meses antes pero claro la oferta que ofrecía la administración era demasiado jugosa como para dejarla pasar.

Estos 14 reclusos que han entrado a formar parte de la cadena de montaje de esta compañía cobran como media 3 euros al día lo que al mes supone un sueldo que oscila entre los 300 y los 350 euros, bastante por debajo de salario mínimo. La empresa además de tener trabajadores que hacen el mismo trabajo por menos dinero se ahorra los pagos de la luz, el agua, el teléfono y una parte de las cuotas de la Seguridad Social que paga la Administración Pública. Según parece, y quiero dejar claro que esto es una interpretación mía, el gobierno se está dedicando a proporcionar mano de obra barata a las empresas y está financiando esta tropelía con dinero público. No resultaría muy descabellado pensar que si las empresas toman por costumbre contratar a este tipo de mano de obra más rentable para sus intereses la tasas del paro acaben resintiéndose y trabajadores que son más caros vayan a la calle y más teniendo en cuenta las facilidades para el despido que da la última reforma laboral.

Evidentemente estoy a favor de la reinserción de los reclusos pero ¿el hecho de que hayan cometido un delito implica que tengan que cobrar menos por hacer el mismo trabajo? No nos engañemos es otra forma más de disfrazar la ayuda al capital de altruismo social.

La empresa, por su parte en declaraciones al diario “El País” ha expresado que ha recurrido a este acuerdo “por una combinación de motivos: para conseguir flexibilidad y porque se trataba de una línea de producción que no era rentable. Teníamos que volver a ser competitivos y con esta medida lo conseguimos”. En cuanto al salario percibido por los reclusos que trabajan en la empresa explican: “Es más del doble de los tres euros”.

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