2 enero, 2014
Escrito por Jaume Navarro

Desde ayer día 1 de enero de 2014, las pequeñas empresas y autónomos pueden acogerse al IVA de caja, aplazando su pago al momento de cobro de la factura, con lo que ganarán mayor liquidez.

Esta medida se contempla en la nueva Ley de Emprendedores aprobada por el Gobierno y que puede beneficiar a 1,3 millones de autónomos y a un millón de pymes. Con esta medida queda sustituida la tradicional contabilidad de devengo.

Las empresas con menos de dos millones de euros de volumen de negocio son las que se pueden acoger a esta nuevo régimen de IVA de caja.

Para poder aplazar el pago a Hacienda se ha de aportar mayor información, como la referida a añadir el registro de las fechas de cobro y pago de facturas y los medios que se han utilizado.

El plazo para solicitar esta nueva herramienta de pago es hasta el 31 de marzo de 2014, más amplio que el 31 de diciembre que estaba contemplado inicialmente.

Las empresas que se incluyan en este aplazamiento del IVA, quedarán vinculadas por un periodo de tres años.

Las empresas que contraten con pymes y autónomos sujetos al IVA de caja no podrán desgravarse el IVA soportado hasta que no paguen la factura. El Gobierno ha declarado que de esta manera las empresas se obligarán a pagar pronto sus facturas para poder desgravar el IVA.

Sin embargo esta característica puede llevar a que el negocio entre empresas que utilizan el IVA de caja y las que no, se reduzca, para no tener que adelantar pagos de facturas que les supone pérdidas de liquidez.

Desde la federación de autónomos no se contempla la medida como una herramienta de liquidez beneficiosa y esperada, ya que solo el 10% de los autónomos se acogerán al IVA de caja, debido a las presiones de las empresas a que no se apunten a este nuevo sistema de contabilidad, según informaba el presidente de la federación ATA, Lorenzo Amor.

En la nueva Ley de Emprendedores también se contemplan algunas desgravaciones fiscales para empresas con facturaciones inferiores a los 10 millones de euros:

Reinversión de beneficios. Podrán desgravar hasta un 10% de lo que reinviertan en la propia actividad de la empresa.

Inversión en I+D+i. Los gastos en I+D realizados en 2013 y 2014 podrán cobrarse a partir de 2015.

Inversiones en empresas de familiares o amigos. Aquellos que inviertan en empresas de familiares o amigos podrán desgravarse hasta el 20%, con un tope de 50.000 euros.

Añade el primer comentario !

Escribe una respuesta