27 enero, 2014
Escrito por José Ferrando

El Nikkei, índice de referencia para la zona Ásia-Pacífico, ha cerrado hoy con pérdidas del 2,51%, bajando por debajo de la barrera psicológica de los 15.000 puntos, cosa que no sucedía desde mediados del noviembre pasado.

La devaluación de divisas de economías emergentes como Brasil, México, Turquía y, sobre todo, Argentina, ha afectado a las cotizaciones de todos los sectores de la economía nipona, en especial las compañías de seguros y los sectores de acero y navegación.

En ese mismo sentido, la Bolsa de China registra pérdidas del 1,03%, mientras que la Bolsa de Hong Kong retrocede globalmente casi un 2%.

Se espera hoy una jornada de bolsas volátiles tanto en Europa como en Estados Unidos, sobre todo a partir de las 13:00, hora peninsular española, cuando las bolsas de Argentina y Brasil inauguren su jornada bursátil.

Pese a que la renta variable europea conseguirá que las bolsas del viejo continente reduzcan las presiones bajistas del resto del mundo, la economía española se verá especialmente afectada por la fuerte presencia empresarial en América del Sur.

De momento el IBEX 35 registra una contracción de algo más de medio punto porcentual.

Como comentábamos ayer, Mapfre, Repsol y BBVA son las empresas con presencia en Argentina que más valor han perdido en bolsa de momento, pero el verdadero miedo en el parqué español es el posible contagio de la crisis a la vecina Brasil.

Acciona, Abertis, Endesa, Santander, Grifols, Iberdrola, Abengoa y las ya afectadas Repsol y BBVA tienen gran presencia en la economía carioca, además de las 1.800 pymes españolas que son exportadoras regulares a Brasil. Una crisis económica del gigante sudamericano podría ser catastrófica para la evolución de la bolsa española.

El nerviosismo se contagia entre los inversores por las posibles actuaciones que ponga hoy en marcha la Casa Rosada y el Ministro de Economía de Argentina, Axel Kicillof.

Pero no es el único punto de mira actual. Los disturbios en Ucrania, entrada de gaseoductos y oleoductos en Europa, y la devaluación de la lira turca y el zloty polaco, están provocando inquietud y que se siga muy de cerca a la evolución de los mercados emergentes, que de seguir con esta tónica, podrían lastrar la recuperación económica de la eurozona.

Por último, la incertidumbre sobre los movimientos que pueda realizar la Fed respecto a esta crisis y la sustitución de Ben Bernanke el próximo sábado tampoco ayudan a tranquilizar a los inversores.

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