9 marzo, 2014
Escrito por José Ferrando

The Boston Consulting Group (BCG) ha publicado recientemente un informe en el que se examina la riqueza financiera privada global, y según el cual la región de Asia Pacífico acumulará en 2017 más riqueza que América del Norte.

Los resultados son aún más devastadores si tenemos en cuenta que no se ha contado a Japón en esta acumulación de riqueza. Pero si si consideramos la acumulación actual de riqueza actual es más sorprendente todavía, ya que en la actualidad Estados Unidos y Canadá concentran una riqueza privada de 43.300 millones de dólares, en comparación con los 28.000 millones disponibles en la región Asiática.

El polo de poder económico mundial ya tiene fecha para un cambio que gradualmente se había trasladado desde el Atlántico hacia el Pacífico y que ahora ya es innegable. El rápido crecimiento de las economías de la región contrasta con un agotamiento del crecimiento de las economías occidentales, que están tocando techo.

mapa oceano pacifico, donde se concentrara desde ahora el crecimiento economico mundial

Este cambio en la propiedad de la riqueza se verá también reflejad en el mercado internacional de divisas. Dentro de poco, el Yuan sustituirá al dólar como la principal moneda para acumular reservas monetarias a nivel global, tal y como el Economist Intelligence Unit ha demostrado en un reciente estudio.

El informe señala que ya en 2013 el Yuan fue la segunda divisa internacional tras el dólar, y la novena más utilizada a nivel mundial para realizar pagos. La moneda china, y por lo tanto su economía, se vuelven cada vez más importantes para comprender la marcha de las bolsas y las economías del mundo en un contexto en el que el dólar se encuentra en su mínimo de las dos últimas décadas.

La moneda china, llamada Renminbi (人民币) y cuyo nombre de la unidad es el Yuan (元), irá creciendo en importancia a medida que la economía China tenga cada vez un peso mayor en la economía global. El llamado ‘billete rojo’, por oposición a los ‘verdes’ dólares, sin embargo, tendrá que superar todavía algunos escollos en su camino hacia la cumbre.

De hecho la elevada población de China podría crear una burbuja inmobiliaria de proporciones mundiales que el Gobierno del país ha sabido contener hasta el momento con una elevada regulación estatal del mercado. Además, el alto direccionismo de la economía china hace que las entidades económicas occidentales desconfíen de la estabilidad del Yuan.

Por último, el conflicto con Japón en las islas Senkaku – Diaoyu, que ya se ha saldado con la ruptura de relaciones económicas entre ambos países, crea incertidumbre sobre la estabilidad de la moneda en un contexto de conflicto bélico, lo que podría afectar a las previsiones de liquidez del propio Yuan.

En cualquier caso, el traslado de la riqueza privada hacia el eje del Pacífico es una realidad que avanza a pasos firmes y que culminará, según las previsiones en 2017, con relativa independencia del comportamiento del Yuan y los posibles conflictos internacionales de la región.

Añade el primer comentario !

Escribe una respuesta