4 noviembre, 2013
Escrito por Jaume Navarro

Suiza es uno de los países elegidos para ocultar dinero gracias al secretismo bancario. El país helvético es un llamado “paraíso fiscal”, que a pesar de no formar parte de la Unión Europea sí está acogido en el acuerdo Schengen, que permite la libre circulación de bienes, personas y servicios.

Los bancos suizos son elegidos por su confidencialidad, y es que a pesar de que una cuenta no se puede abrir bajo anonimato, solo pocas personas dentro de la entidad conocen el verdadero nombre de quienes las poseen, ya que las cuentas están numeradas y a cada una se le atribuye un código.

A pesar de los anuncios de lucha contra el fraude, la verdad es que se guardan en los bancos suizo más del 25% del patrimonio extranjero del planeta. En 2009 se estimaba que podían haber unos 45.000 millones de euros procedentes de España.

Con la fuga de capitales en España, casi 200.000 millones de euros en 2012, muchos han ido a parar a las cuentas de los bancos suizos, pero ¿cómo se abre una cuenta en Suiza?

Los bancos suizos ofertan varios tipos de cuenta, como ocurre en España, pero se deben reunir unas características mínimas establecidas. Las cantidades mínimas exigidas son normalmente de 50.000 o 100.000 euros, a veces cabe la posibilidad de abrir una cuenta desde 10.000 euros. Pero el banco establece que el saldo mínimo de la cuenta debe ser siempre de unos 17.000 euros.

Ningún tipo de cuenta genera grandes rendimientos, suele rondar el 0,25%, pero ese no es el requisito por el que los clientes destinan sus depósitos allí.

Para llevar a cabo la apertura de la cuenta el método más usual es la transferencia bancaria, aunque también se pueden hacer mediante cheques, pero estos acarrean elevados costes. Mediante estos métodos, Hacienda exigirá a través de la declaración de la renta, los rendimientos generados por esa cuenta.

Pero existe una forma más sencilla y permitida con la que no se ha de declarar a Hacienda y es llevándolo en metálico. Se permite el transporte de hasta 10.000 euros en metálico sin tener que declararlo en la aduana. Si se excede de los diez mil euros sí habría que declararlo.

Es decir, que cualquiera que desee ocultar su dinero, puede hacerlo legalmente en viajes hacia paraísos fiscales con 10.000 euros en metálico. Y con un coste anual de 300 euros, que es lo que se paga por no ser residente o mantenimiento de la cuenta.

¿Existe una lucha real por la evasión fiscal?

Además de la permisividad de poder transportar grandes cifras de dinero en metálico de un país a otro, cuando aparecen profesionales dispuestos a destapar esas cuentas ocultas y sus defraudadores, son tratados como delincuentes por difundir información confidencial, como el caso del suizo Herve Falciani.

Falciani era un trabajador de HSBC que guardaba en su disco duro la información de 130.000 cuentas ocultas en Suiza, de las cuales 3.000 eran españolas. Estuvo detenido durante seis meses en la cárcel de Valdemoro y desde el 8 de mayo es libre para circular por el país gracias a que la Audiencia Nacional rechazó extraditarlo a Suiza. Ahora permanece en Francia bajo seguridad de la Gendarmería.

Algunos de los nombres que se han filtrado de la lista Falciani apuntaban hacia el presidente del Banco Santander, Emilio Botín y su familia, entre muchos otros.

Un comentario para “Cómo abrir una cuenta bancaria en Suiza y la falsa lucha contra la evasión fiscal hacia los paraísos fiscales”

  1. hola buenas tardes un saludo cordial como podemos investigar en un banco si soy beneficiario de una cuenta de banco como lo es en el caso de alois albert zuger si vivo en otro país que no donde esta la cuenta se que no es la forma de investigar correcta me das una idea gracias

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