18 noviembre, 2013
Escrito por José Ferrando

Entre el ahorro y la racanería hay una delgada línea que muchas personas cruzan sin darse cuenta. Con la crisis económica que nos azota desde hace unos años, todos nos hemos lanzado a la vida low cost. Pero donde termina lo socialmente aceptable y empieza la miseria es algo muy difuso.

Por ello presentamos cuatro sencillos consejos para ahorrar dinero en el día a día sin parecer Cosette de Los Miserables:

1. Transporte.
Aunque en España aún nos cuesta un poco adaptarnos a las políticas de coche compartido, empresas como Blablacar nos ponen muy fácil el ahorro de gasolina al ofrecer transportes compartidos, no solo para viajes concretos, sino también para ir día a día al trabajo. Además, hay que tener en cuenta las variadas ofertas que nos ofrecen los bancos y las compañías de gasolina para ahorrar llenando el depósito.

Por último, hay que tener en cuenta que “low cost” es un término íntimamente ligado a las compañías aéreas, por lo que podemos encontrar multitud de ofertas de viajes para darnos un capricho sin dejarnos un ojo de la cara.

2. Hogar
La calefacción y el aire acondicionado son gastos casi fijos en un país con tanto contraste de temperaturas como España, por ello recomendamos revisar el artículo que publicamos hace unos días sobre como ahorrar en calefacción.

El gasto eléctrico también es importante, por ello tenemos que referirnos a iniciativas como la que lanzó la Organización de Consumidores y Usuarios OCU hace apenas unas semanas: la compra colectiva de luz. La idea parte de la base de las economías de escala, y que cuanta más gente compre, más barato será el paquete contratado para cada una de las partes contratantes.

3. Precios
Pero sin duda la mejor alternativa para ahorrar es la comparación de precios. Aunque puede parecer una tarea ardua, la realidad es que diversos portales de internet nos permiten hacerlo rápidamente, e incluso hay aplicaciones móviles al respecto. Por ejemplo, las aplicaciones móvil Supertrupper y Surfpricer permiten investigar los precios de los productos que se van a adquirir en un determinado establecimiento y nos propondrán una comparativa de precios de ese mismo producto en otras marcas y otros establecimientos para que podamos elegir la opción más barata.

4. Gastos
El control de los gastos es también importante, cosa que podemos complementar además con un registro de los ingresos y que nos permitirá hacer un balance a final de mes. El procedimiento es igual de antiguo que sencillo: apuntar los gastos en una libreta al final del día y a final de mes comparar lo gastado con la entrada de dinero producida. Así podremos ver qué gastos pueden ser prescindibles o buscar alternativas más baratas para los grandes “agujeros de dinero” de nuestro día a día.

Para las personas más tecnológicas hay múltiples aplicaciones y páginas web que nos permiten hacer esto mismo. La ventaja añadida de estos sitios es que podemos apuntar los gastos en el mismo momento en el que se producen, para evitar tener que hacer memoria al final del día de todo lo que se ha comprado. Destacan en este ámbito Fintonic, Pocket Monkey y Spendee, que nos permiten incluso clasificar los gastos diarios según categorías.

Los comentarios no estn activados