12 agosto, 2014
Escrito por Pedro Cortés Soto

A estas alturas en la época de la información y de las nuevas tecnologías parece que todo esta a nuestro alcance parece que nada puede escaparse a ese “Gran Hermano” que es Internet y que nos da acceso en un segundo a una cantidad ingente de información que nuestros antepasados no se atrevieron ni tan siquiera a soñar. Hoy en día cuando publicaciones como “Forbes” se dedican a informarnos con completa asiduidad de cuales son las principales fortunas del mundo o cuales son las personas más influyentes del planeta aún hoy y aunque nos cueste admitirlo hay cosas y personas sobresalientes que se escapan a nuestro objetivo. Este es el caso de nuestro protagonista de hoy, Richard Cohen y de su empresa.

Es probable que si no estás demasiado puesto en el mundo empresarial y eres simplemente un ciudadano de a pie, como es mi caso, nunca hayas oído el nombre de Richard Cohen y si los has oído alguna vez lo más probable es que te cueste ponerle cara. Pues bien, este a priori, desconocido figura entre las 100 fortunas más importantes del planeta. Este señor según una lista publicada por Bloomberg Billionaires dispone de un patrimonio superior a los 11.000 millones de dólares como fruto de los beneficios reportados por la empresa familiar, que ahora preside, creada por su abuelo Israel Cohen en el años 1918.

Richard Cohen es la tercera generación de una familia de granjeros de origen judío del estado norteamericano de Massachusetts. Durante muchos años esta familia explotaba una porción de tierra con cuyos productos abastecía a los establecimientos locales de comestibles. Fue en el año 1958 cuando esta pequeña explotación dio un salto cualitativo importante ya que se convirtió en proveedor oficial de los supermercados “Big D” lo cual significó un sustancioso aumento de los beneficios percibidos por esta familia. Estas ganancias fueron de 14 millones de dólares en el año 1974 y a partir de ahí no hicieron más que subir llegando en el año 1991 a superar los 1.000 millones.

Esta empresa llamada C&S Wholesale Grocers no ha parado de crecer desde el mismo momento de su creación y actualmente factura unos ingresos anuales que rondan un valor de 21.000 millones de dólares, además esta potente compañía del sector agroalimentario cuenta con una plantilla de más de 18.000 empleados. Según la ya mencionada  Bloomberg Billionaires esta compañía es la encarga de la distribución de más de 95.000 productos en más de 4.000 establecimientos por toda la extensa geografía de Estados Unidos.

Curiosamente esta empresa ha hecho del anonimato su principal seña de identidad y su principal valor, era el portavoz de la empresa, Bryan T. Granger el que explicaba que la empresa C&S Wholesale Grocers hacía del secreto una cualidad y que por ese motivo sus camiones de reparto no llevaban rotulación de ningún tipo con el objetivo de perpetuar ese anonimato. Según parece la idea de que estos camiones de reparto pasen lo más inadvertidos posibles es del propio Cohen ya que así consigue que sus competidores directos no puedan saber en que momento, de que manera o en que establecimientos trabaja su empresa.

Richard Cohen, lleva esto del anonimato hasta el último extremo de hecho evita en todo momento los focos de la popularidad. Hay muy pocas fotos de este hombre que no concede entrevistas, no da charlas y no permite que su caso se estudie en las escuelas de negocios. Todo un personaje el señor Cohen.

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