18 diciembre, 2013
Escrito por Jaume Navarro

Mientras el calentamiento global puede ser un problema para el planeta y las futuras generaciones, los economistas han concluido que el aumento de temperatura genera incremento económico, una subida de un 1ºC en la temperatura media anual, supone un crecimiento del 4% del PIB.

Algunos economistas están trabajando en esta combinación de consecuencias, como en el caso de los economistas Geoffrey Heal, de la Universidad de Columbia y Jisung Park de la Universidad de Harvad, que mediante su estudio “La percepción del calor: la temperatura, la fisiología y la riqueza de las naciones”, han llegado a la conclusión que no es el aumento de temperatura el que provoca el crecimiento, sino que ese aumento de temperatura condiciona a las personas para que exista un mayor crecimiento, precedido por un mayor bienestar.

La temperatura provoca un aspecto psicológico a los ciudadanos, teniendo en cuenta que temperaturas óptimas y más horas de luz, permiten resistir mejor ante problemas de estrés, depresión, ansiedad y demás crisis psicológicas.

También es cierto que una subida excesiva de temperatura puede provocar fallecimientos, sobre todo en la tercera edad, como en el año 2003 en Europa donde se registraron 40.000 muertes provocadas por la calor.

La acción fisiológica de la temperatura afecta directamente a la productividad, una temperatura óptima puede hacer aumentar el rendimiento, mientras que temperaturas que excedan o se contengan producen menos productividades.

La temperatura óptima se comprende entre los 18ºC y los 22ºC, saliendo de esos márgenes el cuerpo consumirá más energía que repercutirá contrariamente en el rendimiento.

Teniendo en cuenta la temperatura perfecta, los países se ven afectados o beneficiados por un aumento de la temperatura media dependiendo de su climatología.

Por tanto, los países tropicales sufren negativamente un incremento de temperatura, ya que esto les aleja de la temperatura óptima, mientras que los países fríos se ven beneficiados del aumento, debido a que se acercan a la temperatura idónea.

En países tropicales como Tailandia e India este incremento de cada grado de calor, provoca una caída del 3,9% del PIB per cápita, mientras que en el caso de los países fríos como Suecia, Canadá, Noruega y EEUU el PIB per cápita ha crecido un 4,1% por cada grado de más.

A pesar de que nos encontremos inmersos en una crisis económica global, toda forma de crecimiento macroeconómico no puede ser visto con buenos ojos y menos cuando el crecimiento actual puede acabar con las generaciones futuras y su calidad de vida.

Añade el primer comentario !

Escribe una respuesta