16 diciembre, 2013
Escrito por Jaume Navarro

Los fondos de inversión han visto en el mundo del fútbol un buen sector donde generar rápidos beneficios.

Jugadores como el portero Roberto o el delantero Baba son propiedad de fondos de inversión de los que no se conoce su ámbito de actividad, al mismo tiempo que fichajes como el de Falcao o Neymar son desconocidos cuando la temporada se encuentra cercana al ecuador del campeonato.

El Barcelona ha cifrado en 57 millones lo que pudo costar Neymar, mientras que el Atlético de Madrid se despachó manifestando que la operación rondaba los 45 millones, pero resulta extraño que un jugador del renombre de Falcao decida irse a un club que acaba de ascender a una liga menor como es la francesa.

Las operaciones especulativas que se pueden llegar a generar en un mundo del fútbol inmerso en una burbuja económica, han atraído la llegada de estos fondos buitres.

Equipos como el Sporting de Gijón se encuentra en manos de estos inversores y más alarmante es la propiedad de los jugadores, que han dejado de pertenecer a sus clubes para formar parte de grandes empresas y grandes fortunas que se esconden detrás de estos fondos.

Un caso singular fue el del portero Roberto, que llegaba al Zaragoza en 2011 procedente del Benfica y que sería finalmente fichado por el club aragonés por cerca de 8,6 millones de euros, mientras el club se encontraba en suspensión de pagos.

La operación escondía detrás la participación de un fondo de inversión que se garantizaba un porcentaje de la propiedad del jugador, que pasaba en ese momento a ser una mercancía más. Si el jugador no es vendido en un plazo de cuatro años, el club debería pagar el dinero invertido más intereses al fondo.

O el caso del jugador Papa Babacar Diawara del Sevilla, que costó tres millones de euros pagados íntegramente por el fondo de inversión Doyen, del que no se conoce su negocio ni qué empresas o personas hay detrás y que trabaja para el Atlético de Madrid o Getafe, entre otros, a los que además patrocina.

Las condiciones del jugador del Sevilla que Doyen impone es que sea traspasado a otro club del que se llevarán un 20%, de lo contrario si el Sevilla no lo vende le tendrá que pagar el fichaje y los intereses a Doyen.

Esto quiere decir que si llega una futura oferta por el jugador y el Sevilla la rechaza, tendrá que pagarle a Doyen el 20% de esa oferta realizada y no aceptada.

Mientras que en la Premier League inglesa estas prácticas especulativas están prohibidas, el presidente de la Liga de Fútbol Profesional, Javier Tebar las defiende: “Con los fondos de inversión seríamos más competitivos“.

Platini en contra de los fondos de inversión

El presidente de la UEFA, Michel Platini ha mostrado su negativa a que estos inversores sigan especulando con los jugadores: “No podemos aceptar que los jugadores sean propiedad de entidades financieras”.

Platini valoraba de “verguenza” la ulitización por parte de los clubes de estos fondos de inversión. Además se mostraba contrario a la opinión del presidente de la LFP, del que dijo: “No comparto la postura del presidente de la liga española“.

El presidente de la UEFA ha asegurado trabajar para eliminar estas prácticas: “Voy a luchar por cambiar ese sistema en el que los fondos de inversión tienen cada vez un mayor protagonismo. La FIFA lo está estudiando, pero si ella no toma una decisión lo haremos nosotros”.

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