22 julio, 2014
Escrito por Pedro Cortés Soto

Dicen los gurús de la economía y los grandes empresarios mundiales que es en tiempos de crisis cuando surgen las mejores oportunidades para hacer fortuna y que solo hace falta estar con los ojos abiertos para darnos cuenta de ese producto o de esa idea que puede llegar a hacernos millonarios o al menos que nos de la opción de poder ganarnos la vida de alguna manera. Hoy por hoy y teniendo en cuenta las condiciones laborales actuales de nuestro país innovar y ser autosuficiente es la única alternativa posible a la emigración a otro país que económicamente corre bastante mejor suerte de la que corremos aquí en España.

Un ejemplo de emprendedor y de visionario es el del dibujante David Thomas Rees. Este dibujante tuvo una idea, bastante absurda, la verdad se ha dicha pero con la cual ha conseguido recaudar una pequeña fortuna, bastante más de lo que hasta ese momento había conseguido dibujando.

 David Thomas Rees, Tras haber intentado durante más de 10 años ganarse la vida y abrirse paso en un mundo tan complicado como es, el de los dibujantes profesionales. Acostumbrado a mal vivir con el poco dinero que le proporcionaban sus dibujos, Rees seguía persiguiendo su sueño y haciendo los que le gusta. Su trabajo principal era el de realizar viñetas humorísticas para distintos periódicos y revistas o también para algunos medios digitales como páginas webs de Estados Unidos. Incluso este dibujante llegó a tener una serie que fue relativamente conocida llamada “Get yor war on”, esta serie satirizaba e ilustraba la guerra contra el terrorismo islámico que el país estadounidense comenzó en el año 2001 justo después del atentado de terrorismo islámic sobre las Torres Gemelas aquel fatídico 11 de septiembre.

 David Thomas Rees, consiguió publicar en importantes revistas como son:“Rolling Stone”, “GQ”, “The Nation” o “Harper’s Bazaar”. Pero a pesar de las publicaciones en estas prestigiosas revistas la carrera como dibujante de nuestro protagonista no terminaba de despegar. Como estaba cansado de mal vivir con poco dinero y frustrado de que sus esfuerzos como dibujante no se vieran recompensados y su carrera se estancara, echó mano de su característica personalidad ácida y sarcástica y creó un curioso negocio. Básicamente su idea fue un servicio por correo de afilado artesanal de lápices.

El proceso de esta curiosa empresa es bastante sencillo. Para contratar los servicios de esta empresa es necesario mandar los lápices que quieras afilar, si son del número 2 mejor, según recomienda Rees. Una vez recibidos, el propio dibujante los afila manualmente y con cuidado, para posteriormente, y previo pago de 35 dólares, devolvérselos a sus clientes listos para usar. Aunque parezca sorprendente, este pionero en el mundo del afilado artesanal de lápices ya tiene más de dos mil clientes a lo largo del toda la geografía de nuestro planeta.

Los clientes también pueden encargar el paquete de lujo por el módico precio de 60 dólares. Con este paquete además tus lápices bien afilados de manera artesanal, recibes también un grabado realizado por David Thomas Rees.

El proceso artesanal de afilado esta completamente garantizado para los clientes ya que además de los lápices, los usuarios de este extraño servicio, reciben las virutas sobrantes del proceso de afilado así como de un certificado de autentificación que acredita que la punta de ese lápiz has sido conseguida de forma artesanal.

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