30 julio, 2013
Escrito por Angela De la Vega

Deloitte, empresa de auditoría española, ha realizado un estudio de las cuentas del grupo Prisa y ha concluido que la viabilidad de la promotora de informaciones está en entredicho.

La empresa debe 3.102 millones de euros por lo que su futuro dependerá de su capacidad para refinanciarse en menos de tres años o para vender activos de la compañía por valor de 1.500 millones de euros.

La auditora asegura que “existe una incertidumbre significativa sobre la capacidad del grupo para continuar con sus operaciones” si no cierra el proceso de refinanciación o lleva a cabo otro tipo de medidas.

Con esas otras medidas debe poder hacer efectivo el pago de 1.282 millones del crédito que adeuda y cuyo plazo vence en marzo de 2014.

El grupo multimedia de comunicaciones ha obtenido unos resultados negativos a lo largo del primer semestre del año. Su fondo de maniobra acabó en números rojos con un total de 1.328 millones de euros por vencimientos a corto plazo de 1.500 millones de deuda.

Prisa no tiene dinero para hacer efectivos los abonos a los acreedores por lo que está negociando con las entidades de crédito el aplazar los pagos.

El 88% de las entidades a las que debe la empresa ha aprobado la iniciativa. Sin embargo, Prisa no tiene credibilidad frente a los acreedores americanos, principalmente Cerberus que compró 200 millones de deuda a Prisa a través de Bankia.

Las entidades portuguesas también están siendo difíciles de convencer ya que son empresas rescatadas y necesitan que sus inversiones tengan el menor margen de incertidumbre posible. Tampoco los acreedores alemanes o británicos parecen convencidos de la estrategia.

El propio grupo, presidido por Juan Luis Cebrián, admite que en una situación de crisis como la actual las negociaciones pueden ser “duras, complicadas y requerirán mucho tiempo”, tiempo del cual no dispone la entidad.

Prisa es incapaz de generar ingresos suficientes para funcionar así que mucho menos para sus costes de deuda por lo que en el primer semestre ha tenido que tirar de caja y emplear 40 millones de fondos propios para invertir y vender.

Los factores que explican las pérdidas son varias. Los ingresos por publicidad ya no son tan elevados, los gastos aumentan por impuestos e inflación y su negocio se ha depreciado por lo que el resultado de explotación ha sido negativo.

La compañía dueña de El País ha realizado una provisión de 208 millones por la pérdida de valor de la rama audiovisual que lleva en caída libre desde que adquirió los derechos por la emisión del fútbol.

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