10 febrero, 2014
Escrito por José Ferrando

Los ‘minijobs’, concepto que se puede traducir al castellano como ‘minitrabajos’, es un término que engloba aquellos contratos de máximo 15 horas de trabajo semanales y con baja remuneración que se utilizan para mantener relativamente activa la economía en tiempos de baja contratación laboral.

Aunque en Alemania esta clase de trabajos tiene un salario de aproximadamente 400 euros al mes, en España es una modalidad contractual que aún no está regulada y que varía entre empleos y sectores.

De hecho, los ‘minijobs’ se han instalado en el Estado no a través de una regulación “desde arriba”, sino mediante contratos que por sus condiciones son iguales que los ‘minitrabajos’ alemanes, excepto en lo que a remuneración se refiere.

En 2013 se firmaron en España unos 14,7 millones de contratos laborales de forma aproximada, de los cuales más de 5 millones fueron de jornadas parciales que entrarían dentro de la etiqueta de ‘minijob’. Esto quiere decir que, globalmente, un 16,3% de los empleados actuales tiene un ‘minitrabajo’, de los cuales el 90% trabaja en la hostelería y el comercio.

Además de todas las personas cuyos contratos se podrían englobar bajo esta categoría, el 51,6% son menores de 20 años, lo cual evidencia la precarización de los contratos entre los más jóvenes. No solo eso, sino que los menores de 35, edad a la cual se deja de ser “joven” para las estadísticas oficiales, conforman casi el 70% de las personas que tienen un contrato laboral de este tipo.

En otros países de la Zona Euro estos contratos están fundamentalmente dirigidos a personas cuyo salario no es la principal fuente de ingresos de la familia y para jóvenes estudiantes, aunque en España se ha generalizado para todo tipo de personas.

Si comparamos nuestro país con el resto de la Unión Europea, los minijobs siguen estando por detrás (en los Países Bajos un 50% de la población tiene minijobs), aunque también es cierto que la remuneración comparada es mucho menor en España, y muchas veces las personas con este tipo de contratos son la principal fuente de ingresos de la unidad familiar.

Los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), del Gobierno y de la Unión Europea señalan que en 2014 en España se producirá crecimiento económico, aunque todavía no vamos a poder ver una recuperación del mercado laboral.

Esto, sumado a la expansión de los ‘minijobs’ y la continua destrucción de empleo pese a la disminución de las personas paradas, apunta a que la precariedad laboral aún va a estar entre nosotros una larga temporada.

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