4 febrero, 2014
Escrito por Jaume Navarro

Como ocurrió en EEUU con General Motors, cuando el sector privado muestra su ineficacia, el sector público sale en su rescate, para que cuando la empresa sea pública y genere beneficios públicos, vuelva a ser privatizada y los beneficios vayan a manos privadas.

Privatización de beneficios y socialización de las pérdidas”, así define el catedrático de economía Arcadi Oliveres al capitalismo que estamos viviendo.

España también se ha conjurado en esta socialización de pérdidas, que no es otra cosa que el Estado pague las pérdidas de las empresas privadas, las haga reflotar y las devuelva.

El sector bancario español es el mejor ejemplo de nacionalización de las pérdidas. Este modelo ya ha completado alguno de sus procesos con la venta de Nova Galicia a manos de un inversor venezolano.

El Gobierno nacionalizó las pérdidas de Novagalicia Banco (NCG) por valor de 9.000 millones de euros, para que a mediados de diciembre de 2013, un banco venezolano llamado Banesco lo comprara por 1.003 millones de euros.

Con esta operación, el Estado había perdido la oportunidad de mantener una empresa que genera beneficios, al mismo tiempo que perdía 8.000 millones de euros.

El mismo camino parece que atravesará Bankia. La mayor nacionalización bancaria de España parece que será privatizada en forma de plazos a partir del año 2016.

Así lo ha informado su actual presidente José Ignacio Goirigolzarri, que llegó a Bankia cuando la entidad pertenecía al Gobierno, tras su salida del BBVA en forma de jubilación por la competencia que mantenía con el presidente Francisco González y por la que Goirigolzari se embolsó 68.7 millones de euros.

Bankia fue nacionalizada por valor de 22.400 millones de euros, siendo la mayor entidad financiera nacionalizada de España. Durante la jornada de ayer, su actual presidente presentaba las cuentas, donde reflejaba que la entidad empezaba a generar beneficios y por lo tanto ya podía ser vendida a manos privadas.

Para ello, aparte del rescate por parte del Estado, la entidad ha cerrado 1.120 oficinas y despidiendo a 4.600 empleados.

Los beneficios obtenidos en 2013 fueron de 818 millones de euros, con un precio medio por acción para el cierre de la sesión de ayer de 1,29 euros.

Goirigolzarri ha admitido que existen conversaciones con el Gobierno de Mariano Rajoy para iniciar la privatización.

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