2 marzo, 2014
Escrito por José Ferrando

A la hora de invertir está claro que una empresa grande y consolidada siempre ofrecerá mejores garantías que otra más pequeña, pero si atendemos a los resultados en bolsa de las firmas medianas y reducidas nos podemos encontrar con un mercado bastante atractivo.

De hecho, el índice de la bolsa española que recoge las mejores empresas con un capital inferior a 500 millones de euros, el IBEX Small Cap, ha crecido cerca de un 20% durante estos dos meses de 2014, casi 10 veces más de lo que ha crecido el IBEX 35 en el mismo periodo.

Muchas de estas pequeñas empresas no están lo suficientemente consolidadas como para ser atractivas a largo plazo, mientras que otras tienen un valor potencial que las convierte en pérdidas a corto plazo pero oportunidades inmejorables en el largo.

Los valores del IBEX Small Cap que tienen mayor crecimiento y mejores perspectivas a un año son Clínica Baviera, Advevo, Miquel y Costas, CAF, Tubacex, Almirall y Cie Automotive. Si estamos pensando en participar económicamente en ellas, las once ventajas e inconvenientes de invertir en acciones de pequeñas empresas son:

1. Ofertas Públicas de Acciones (OPA)
Las empresas pequeñas normalmente tienen muchas perspectivas de crecimiento, por lo que suelen ser objetivos de adquisiciones y fusiones, lo que hace crecer el precio de sus acciones y les Jeu de casino en ligne “SpiderMan”, une machine à sous toute droit sortie des comics de Marvel. puede permitir tener mucha liquidez en el corto plazo.

2. Especulación
Sin embargo muchas veces el crecimiento de estos precios se debe a cuestiones especulativas, ya que el bajo precio de sus acciones hace que estas se vean como “dinero fácil”. En ese sentido, el incremento del valor de los activos respondería más a movimientos especulativos que a la buena marcha de la empresa en sí.

3. Alta volatilidad e inestabilidad
Y precisamente son estos movimientos especulativos que inflan las cotizaciones en bolsa los que provocan que estos valores sean inestables y tengan una alta volatilidad. Las small cap pueden tener fuertes descensos de resultados y muy repentinamente, por lo que son inversiones arriesgadas.

4. Baja liquidez
La falta de liquidez de la empresa es otro de los grandes peligros de estas pequeñas compañías, ya que los valores pueden quedar constreñidos a precios de venta bajos durante una larga temporada.

5. Quiebra
Y por supuesto, producto de esta falta de liquidez se puede llegar a la quiebra. Las pequeñas y medianas empresas tienen unos balances menos consolidados, y si la CNMV suspende las cotizaciones de la empresa, los accionistas pueden perder la oportunidad de recuperar su inversión.

6. Agilidad
sin embargo, su pequeño tamaño les permite ser más ágiles a los cambios del mercado que las grades empresas. Ello les permite adaptarse de manera más rápida y menos costosa a los cambios regulatorios del mercado y llevar a cabo procesos innovativos con mayor éxito.

7. Largo plazo
Si lo que buscamos son resultados a largo plazo, una small cap no será nuestra opción. Los riesgos especulativos en este espacio temporal son mucho mayores que en el corto plazo.

8. Potencialidad
Por último, las pequeñas empresas suelen estar en sectores de alto crecimiento y con un nicho de mercado en el que antes había poca o escasa inversión.

Su potencial de crecimiento es más alto si están en sectores poco explotados que en otros donde grandes empresas controlan el negocio, si bien es cierto que una pequeña empresa podría “darle donde le duele” a una grande y superar todas las ineficiencias de las empresas establecidas durante más tiempo.

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