10 enero, 2014
Escrito por Jaume Navarro

A partir del 22 de diciembre ha entrado en vigor una medida aprobada por el Gobierno que incluye nuevos cálculos sobre las bases de cotización a la Seguridad Social.

Esta medida introduce conceptos, que no pertenecen al salario pero que se reciben como remuneración, hasta ahora exentos de cotización.

Entre estos nuevos conceptos se encuentran las ayudas para la guardería, los cheques comida, los seguros privados o las aportaciones a planes de pensiones.

El Ejecutivo pretende que todos estos beneficios o derechos que consiguen los trabajadores de sus empresas pasen a formar parte de la contabilización de la cotización.

El objetivo de este mecanismo es aumentar los ingresos fiscales de la Seguridad Social. Desde el Gobierno se estima un aumento del gravamen de 900 millones de euros.

Los agentes sociales se muestran contrarios a la medida. Los representantes de los grandes empresarios, CEOE, como los representantes de las pymes, Cepyme, manifiestan que se va a provocar un aumento de los costes en 1.000 millones de euros.

Los sindicatos, por su parte apuntan que el Gobierno va a mermar el poder adquisitivo de los trabajadores, que son quienes al final van a costear este nuevo impuesto.

La medida, que aparece en el BOE y en el boletín de la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS), no especifica que los asalariados queden exentos del pago de este aumento en la cotización, así que tanto sindicatos como expertos en materia laboral adelantan que los trabajadores van a tener que sufragar un nuevo coste adicional.

Los trabajadores pueden perder estos derechos

Esta medida puede provocar que los trabajadores dejen de disfrutar de estos derechos, ya que sus empresas no están obligadas a ofrecer estos beneficios sociales a sus trabajadores y además les va a suponer más gasto, como apunta Cepyme.

Los trabajadores pagarán 600 euros más

Este aumento de impuestos, puede generar unos costes adicionales de 600 para trabajadores que obtengan de su empresa ayudas para la guardería de sus hijos y cheques de comida.

Las empresas pagarán hasta 2.500 euros por trabajador

El Gobierno puede provocar con esta medida que los acuerdos entre empresa y trabajadores sobre mejoras para la conciliación familiar y laboral acaben desapareciendo. En la actualidad existen empresas que utilizan estos beneficios económicos para motivar a sus trabajadores y que se sientan implicados y valorados, pero a partir de este aumento impositivo ciertas empresas pueden replantearse eliminarlos por el gasto que les supondrá.

Los costes aproximados por trabajador oscilarán entre los 300 y 2.500 euros anuales, ya que solamente el cheque de comida diario de nueve euros puede suponer a la empresa un aumento de 610 euros anuales de impuestos.

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