16 marzo, 2014
Escrito por José Ferrando

Cuando nos hace falta dinero para responder a un gasto inesperado o para emprender una acción costosa pero que nos reportará importantes beneficios en el medio y largo plazo, es muy importante que elijamos la modalidad de crédito que más se adecue a nuestras necesidades.

Y es que hay muchas variantes de crédito que nos pueden ayudar en un momento dado para responder a ese gasto concreto que deseamos solventarnos de la manera más rápida posible. Ya sea la compra de un coche o una reparación repentina en el hogar, hay un tipo de crédito para casi cada situación en la vida.

Por ello hemos decicido hacernos eco de los consejos de Antonio Gallardo, experto de iAhorro.com, para conocer algunos tipos de créditos, sus condiciones y para qué pueden ser utilizados.

1. Préstamo vehículo
Este préstamo al consumo tiene una característica peculiar, llamada reserva de dominio, y que consiste en el hecho de que no podremos vender el vehículo hasta que este esté completamente pagado, ni siquiera para cubrir el importe de la deuda. Si no pagamos el crédito con la periodicidad estipulada, el banco atacará a todos nuestros bienes hasta resarcir la cantidad adeudada, como en una deuda normal.

2. Anticipo de nómina
El anticipo es una de las ventajas de la domiciliación de nómina, y según el banco en el que estemos tendrá una serie de topes, plazos a devoler y costes. Aunque esta clase de ventajas se ha visto reducida en los últimos años, con un endurecimiento de las condiciones para acceder, siguen siendo un buen instrumento para aquellas personas que puedan disponer de él.

3. Préstamo personal
Estos préstamos acostumbran a ser bastante rentables porque permiten ajustar los plazos de pago según la cantidad que vayamos a adeudar. La mayoría suelen tener comisiones, tanto de apertura como de cancelación, y suelen tener intereses elevados (por encima del 10% TAE).

4. Minicrédito
Esta figura es relativamente nueva y poco conocida en España, y es producto de la escasez de productos de financiación. Son préstamos pequeños (con máximos de 300 o 600 euros) a devolver en plazos inferiores al mes y cuyo objetivo es cubrir pequeños gastos imprevistos. Sin embargo sus intereses por impago son muy elevados, por lo que deberemos estar seguros de poder devolver esa cantidad en el plazo señalado.

5. Crédito rápido
Limitados respecto a lo que eran ante de la crisis, ofrecen cantidades pequeñas, aunque superiores a los minicréditos. Los intereses a pagar son más altos que en otros préstamos clásicos, y sus periodos de devolución oscilan entre los 6 meses y los cinco años de manera general. Suelen ser estructuras muy inflexibles que no permiten las cancelaciones parciales ni por adelantado.

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