10 febrero, 2014
Escrito por José Ferrando

Los ciudadanos con derecho a voto de la Confederación Suiza decidieron ayer mediante referéndum la imposición de cuotas para limitar el número de ciudadanos de la Unión Europea que podrán establecerse en el país para trabajar.

La medida ha sido aprobada por un estrecho margen, ya que el 49,6% de las personas llamadas a las urnas votaron en contra del establecimiento de dichas cuotas.

A partir de ahora y durante los tres próximos años, el país helvético regulará la entrada de trabajadores comunitarios, que tendrá un límite anual aún por determinar.

Esta proposición fue presentada por el partido Unión Democrática de Centro (UDC), partido de extrema derecha con tintes xenófobos y abiertamente en contra de la inmigración que se hizo conocido en Europa hace unos años tras presentar como cartel electoral un dibujo en el cual se podía ver como tres ovejas blancas suizas echaban del territorio a una oveja negra no-suiza.

cartel xenofobo y anti-inmigracion que utilizo la UDC para las elecciones nacionales en suiza

Esta campaña ha sido justificada por la UDC por un supuesto “aumento insostenible de la población del país”, que llevaba aparejado un incremento del desempleo “especialmente palpable” en las regiones fronterizas.

El partido acusa a la inmigración de ser la causa del crecimiento del precio de las viviendas, de los problemas de circulación en las carreteras y de la sobrecarga de las principales líneas de tren. Además, la UDC imputa a los inmigrantes una competencia salarial desleal con los trabajadores suizos.

El referéndum también ha restablecido una cláusula mediante la cual los ciudadanos del país alpino tendrán preferencia legal para acceder a un puesto de trabajo antes que una persona inmigrante. Esta cláusula hasta ahora era de aplicabilidad general y solo se encontraba abolida para personas de ciertas nacionalidades, como los alemanes.

Bruselas teme ahora las consecuencias comerciales y políticas que esta limitación puede tener para las economías del bloque europeo. En cualquier caso, la imposición de barreras a la movilidad laboral provoca, a corto plazo, la obligación de renegociar los acuerdos bilaterales con la Confederación Helvética que regulaban la libre circulación de personas. Este acuerdo fue aprobado mediante referéndum popular en Suiza en el año 2000, y estaba en vigor desde 2002.

Aunque la medida no afecta a los españoles que ya viven y trabajan allí, es reflejo de un incremento de la xenofobia en Suiza, y de una “caza al inmigrante” que, de momento y por suerte, solo se refleja en el ámbito laboral.

Si en España se realizara un referéndum de este tipo, ¿votarías a favor o en contra? ¿Hasta qué punto está justificada esta actuación? ¿Crees que realmente los trabajadores europeos son competencia desleal para los ciudadanos suizos que buscan trabajo?

Un comentario para “Trabajo en el extranjero: Suiza ‘cierra’ la puerta a los trabajadores de la Unión Europea”

  1. un reflejo de la situación económica del país que triste.

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